"Se pueden decir cosas o pensar cosas y más tarde arrepentirse. Uno cambia, así es la vida, evolucionamos, maduramos e incluso nos contradecimos. Tenemos que poder evolucionar y por eso necesitamos el derecho al olvido. Es la posibilidad de decir un día: me retiro del sistema y no quiero que la información que me concierne siga accesible." Alex Turc - Sociólogo

Poker

Al fin se hizo realidad, el set de cartas y fichas que había comprado hace aproximadamente más de un año se hizo escuchar como si fuese el mismísimo jumanji enterrado en la arena y haciendo sonar los tambores.  No paso mucho tiempo para que se haga costumbre en las reuniones una partida de poker (texas hold'em) y el sentir de adrenalina que pocos juegos logran. Por lo pronto jugamos más que nada para divertirnos, usando cajas de dos pesos y un valor de diez centavos por ficha, quiero creer que es una iniciativa bastante sana para este tipo de juegos porque es propenso a dejar sin una moneda a cualquier participante y principalmente porque no soy una persona a la que le guste apostar. Teniendo esto en mente me di cuenta que es lo que en realidad me emociona de este juego, ese momento en el que ves como se descubren las cartas comunitarias abriendo una gran rama de posibilidades, el deseo, la esperanza y la impaciencia se reúnen en esa ultima carta y si! Escalera! :D